A veces, la aparienia no es lo más importante, ya lo dicen los dichos populares:
La mona, por más que se viste de seda, mona queda...
A mi mamà, cuando me decía que no le daba importancia si me ponía ropa linda o fea, yo le decía:
A Cenicienta, por más que la vistan con harapos, es linda igual.
Modestía aparte lo mío.
Y para cerrar, una conclusión más profunda aún:
Por más que tengas toda la plata del mundo, nunca vas a cagar con olor a perfume.
No sé qué tiene que ver pero es verdad, y tampoco sé bien qué enseñanza te deja, pero palpito que algo tiene de moraleja.
.
No hay comentarios:
Publicar un comentario